Consejos para cocinar en verano sin complicarnos la vida
Cuando buscamos recetas de verano, normalmente queremos platos fáciles, frescos y que no nos obliguen a pasar demasiado tiempo en la cocina. Con un poco de organización y algunos cambios sencillos, podemos preparar comidas completas, ligeras y prácticas para los días de más calor.
Organiza el menú antes de que apriete el calor
- Prepara por la mañana las bases de las comidas: arroz, pasta, patatas cocidas, legumbres, huevos duros o verduras asadas.
- Deja lavadas y cortadas algunas verduras, como pepino, tomate, zanahoria o pimiento, para montar ensaladas rápidas.
- Cocina más cantidad de algunos ingredientes y guárdalos en el frigorífico para usarlos en varias recetas.
- Ten siempre alguna opción lista para combinar, como pollo cocido, atún, garbanzos, queso fresco o aguacate.
- Evita encender el horno en las horas centrales del día. Si lo necesitas, mejor a primera hora o por la noche.
Apuesta por recetas frías y platos rápidos
- Las ensaladas completas son una buena opción para comer bien sin complicarse: pueden llevar legumbres, pasta, arroz, patata, huevo, pollo, pescado o fruta.
- Los gazpachos, salmorejos y cremas frías ayudan a sumar verdura sin tener que cocinar demasiado.
- Los wraps, bocadillos frescos y tostas son prácticos para cenas rápidas o comidas informales.
- Las recetas con conservas de calidad, como atún, bonito, mejillones, sardinas o legumbres cocidas, ahorran mucho tiempo.
- Si tienes sobras de pollo, pescado o verduras, aprovéchalas para preparar ensaladas, tortillas, rellenos o platos fríos.
Cuida la conservación de los alimentos
- Guarda la comida en el frigorífico cuando se haya enfriado, sin dejarla horas sobre la encimera.
- Si vas a llevar comida a la playa, piscina o excursión, utiliza una neverita con acumuladores de frío.
- Evita llevar recetas con mayonesa casera, huevo poco cocinado o salsas delicadas si van a estar fuera de casa.
- Usa recipientes herméticos para que los alimentos se conserven mejor y no se mezclen olores.
- Si preparas ensaladas con aliño, lleva la salsa aparte y añádela justo antes de comer.
Cambia los ingredientes más pesados por opciones frescas
- Sustituye algunas salsas densas por yogur griego, queso fresco batido, aguacate triturado o aliños con limón.
- Cambia guarniciones muy contundentes por ensaladas, verduras crudas, patatas cocidas o frutas de temporada.
- Usa hierbas frescas como albahaca, perejil, cilantro o hierbabuena para dar sabor sin añadir pesadez.
- Añade fruta a algunos platos salados: sandía, melón, mango, manzana o melocotón funcionan muy bien en ensaladas de verano.
- Reduce las frituras y prioriza recetas a la plancha, en freidora de aire, al vapor o sin cocción.
Ten siempre básicos de verano en la despensa
- Legumbres cocidas para preparar ensaladas rápidas.
- Pasta, arroz, cuscús o quinoa para montar platos completos en pocos minutos.
- Conservas de pescado, verduras asadas, aceitunas y encurtidos.
- Frutos secos y semillas para dar textura a ensaladas y cremas frías.
- Yogur natural, limones, mostaza y aceite de oliva para improvisar aliños sencillos.
Cocinar en verano puede ser mucho más fácil si tiramos de recetas frescas, ingredientes de temporada y preparaciones que podamos dejar adelantadas. La idea no es complicarnos, sino comer variado, aprovechar mejor el tiempo y tener siempre a mano platos que apetezcan incluso en los días de más calor